La piel encuentra en el aceite de oliva un compañero fiel. Sus antioxidantes la protegen del desgaste ambiental. La suavidad que aporta se siente desde el primer contacto. Es un hidratante natural utilizado desde tiempos ancestrales. Nutre desde adentro cuando se consume regularmente. Y desde afuera cuando se usa en rutinas cosméticas. El brillo saludable que ofrece es simple y auténtico. Para más información y obtener estos productos, visite Soriana